Jugando cartas altas
Para muchos jugadores, nada es más fabuloso que echar in vistazo a las cartas de mano y ver figuras: A-K. K-Q. Q-J. Son todas manos potentes, a menudo muy jugables, especialmente con posición. Sin embargo, en algunas ocasiones, una mano que parece una obra de arte, más adelante puede llevar a resultados desastrosos.
El hecho es que las overcards o cartas altas (cartas más altas que cualquiera de las de la mesa) pueden ser de las más complicadas de jugar si no conectan con la mesa. Entonces, ¿cómo puedes evitar quedar en bancarota cuando no ligas con estas cartas? El secreto es saber cuándo jugarlas y también cuándo tirarte.
Digamos que estás en las últimas posiciones con cartas altas y te enfrentas a un jugador que mete all in tras ver un flop como 8-5-3 de distintos palos. ¿Qué haces? La respuesta es simplemente “Depende”. Pero lo primero es pensar: ¿Qué puede estar apostando oponente aquí? ¿Top pair? ¿Una pareja mayor? ¿Un set? La lectura de la mano de tu oponente debería influenciar fuertemente tu decisión porque si él tuviera cualquier otra cosa aparte de un set, podrías tener las probabilidades correctas para pagar.
Y esto me lleva a la siguiente pregunta: ¿Cuánto está apostando? Si al apostar todas sus fichas, su apuesta es de la mitad del bote o menos, creo que debes ver la apuesta cualesquiera sean tus cartas altas, siempre y cuando creas que tienes alguna opción. Tus overcards te dan seis outs potenciales en la mesa, lo que significa que tienes una posibilidad de 3 a 1 en contra de una pareja superior a la mesa si no tienes posibilidades de proyecto de color o escalera. Tus cartas altas podrían incluso estar en ventaja si piensas que tu oponente está apostando todo a su propio proyecto o está haciendo un farol. Leer más…



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